Inmigrantes se salvaron de milagro gracias a la acción de su amigo

Charleston. Agencias | 16 junio de 2017


Un grupo de inmigrantes indocumentados que fueron abordados por agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) se salvaron de ir a la cárcel y ser deportados.

Los agentes federales llegaron a una vivienda en la ciudad de Mount Pleasant, en el condado de Charleston, Carolina del Sur.

Estaban buscando al mexicano Edgar Jiménez Delgado, por haber reingresado ilegalmente al país hace más de una década.

Los uniformados los esperaron afuera del hogar y cuando salieron para su trabajo los abordaron.

“Ese día él no iría a trabajar, así que solo salimos tres personas y nos pidieron nuestra identificación”, comentó uno de los testigos. “Le entregamos nuestras matrículas consulares y ellos nos dijeron que podían arrestarnos”.

Sin embargo, de acuerdo con la fuente, los agentes les indicaron que le avisaran a Jiménez que saliera y se entregara que de esa manera los dejarían continuar su marcha.

“Nos dijeron que sabían que vivía con nosotros y hasta nos señalaron cuál era su carro”, agregó.

Según el hombre, los agentes les dijeron que les darían cinco minutos para convencerlo, asi que le llamaron y Jiménez los sorprendió a todos cuando abrió la puerta y se entregó.

“Vieron que era él y lo esposaron. A nosotros nos dijeron váyanse”, señaló.

Los expedientes oficiales muestran que el mexicano ya está nuevamente en proceso de deportación.

Lo que los agentes de ICE hicieron es bastante inusual, ya que en las últimas semanas han estado llevando a cabo arrestos múltiples y no solo de los inmigrantes que buscan, sino también de sus acompañantes cuando no tienen papeles.

La Patrulla Fronteriza defendió el operativo realizado el pasado miércoles en un campamento de ayuda humanitaria en el desierto de Arizona en el que arrestaron a cuatro indocumentados, acción que el grupo No Más Muertes calificó de abuso de poder.

En declaraciones enviadas a Efe, la Patrulla Fronteriza Sector Tucson explicó que el operativo comenzó cuando, por medio de tecnología de vigilancia, detectaron la presencia de cuatro indocumentados con ropa de camuflaje que caminaban rumbo norte en una ruta frecuentada por traficantes.

Los oficiales siguieron sus huellas hasta las cercanías de la comunidad de Arivaca, donde se encuentra el campamento de No Más Muertes, grupo al que, aseguran, notificaron de la situación para intentar mantener una relación positiva, pero fue inútil.

Ante esta situación, ejecutaron una orden de registro en el campamento, donde detuvieron a los cuatro indocumentados, de origen mexicano, quienes fueron arrestados por violaciones a las leyes migratorias.

Indicaron que hace un mes se produjo un incidente y ocho individuos fueron detectados en su camino hacia el campamento de No Más Muertes y que las negociaciones con esta organización resultaron en la entrega de los sospechosos.

Por su parte, No Más Muertes criticó duramente en un comunicado el operativo de la Patrulla Fronteriza, agencia a la que acusan de violar un acuerdo por el cual los agentes se comprometen a respetar el campamento de ayuda humanitaria siguiendo los estándares internacionales de la Cruz Roja.

El grupo dijo a Efe que alrededor de 30 agentes armados de la Patrulla Fronteriza, con 15 camionetas y un helicóptero, participaron en esta redada y detuvieron a cuatro personas que estaban recibiendo asistencia médica.

Por este motivo, consideran la detención de migrantes cuando acuden a solicitar ayuda al campamento es un claro ataque a la ayuda humanitaria.

Desde hace 13 años No Más Muertes ha brindado agua, comida y asistencia médica a indocumentados que cruzan a pie el desierto de Arizona.

En 2005 dos voluntarios del grupo fueron arrestados por transportar a inmigrantes indocumentados, aunque un año más tarde los cargos fueron retirados.