Chicago denuncia a la Casa Blanca por retirar fondos a las ciudades pro inmigrantes

Chicago, EEUU. Agencias | 7 agosto de 2017


Chicago ha demandado en una corte federal al Departamento de Justicia de EE UU con el argumento de que retener los fondos destinados a la ciudad para equipar a sus policías pone a la población en riesgo y es un acto inconstitucional.

El alcalde Rahm Emanuel dijo que la ciudad no se dejará "sobornar" por el Departamento de Justicia y por el fiscal general Jeff Sessions, quien ha amenazado a las 'ciudades santuario' con negarles un fondo federal llamado Edward Byrne Memorial Justice Assistance Grant, que está dirigido a combatir la violencia armada.

Como forma de presionar a las 'ciudades santuario' del país, que son las que por decisión municipal no persiguen a las personas por su estatus migratorio, el Departamento de Justicia recientemente emitió nuevas reglas para la entrega de estos fondos Byrne.

Chicago no va a aceptar sobornos a cambio de renunciar a sus valores, apuntó Emanuel. "Nosotros somos y vamos a seguir siendo una ciudad que da la bienvenida a los inmigrantes", agregó. El alcalde subrayó que los fondos que quieren retener, una cantidad de 3,2 millones de dólares, están destinados a comprar vehículos, pistolas taser (que lanzan descargas eléctricas), radios y equipo para las unidades tácticas especiales de la policía.

Apuntó que si no se rechaza la retención de los fondos, se corre el riesgo de que el gobierno federal intente más adelante congelar otros fondos federales destinados a Chicago.

Nuevas medidas en contra de los indocumentados

Entre los reglamentos nuevos está el que establece que cada ciudad debe brindar un acceso sin límite a los agentes federales que buscan detener a los indocumentados. Esto incluye acceso a las comisarías policiales y que la policía misma se deje interrogar por los agentes. Otro reglamento exige que cada ciudad, a través de su departamento de policía, debe dar un aviso con 48 horas de antelación de cualquier plan para liberar a un inmigrante ilegal.

Bajo la ordenanza 'Ciudad Acogedora, "Welcoming City' en inglés, la policía de Chicago no coopera ni avisa a los agentes federales del arresto de alguien a menos que exista una orden federal. Aparte de Chicago hay otras ciudades santuario como Nueva York, Nueva Orleans, Las Vegas, Filadelfia y Milwaukee, las cuales protegen a sus inmigrantes de la misma forma.

El alcalde de Chicago ha señalado que aunque Chicago es la primera ciudad santuario en desafiar a la administración Trump con esta demanda, espera que no sea la última. En Illinois, donde está enclavada Chicago, hay una ley ya aprobada por el legislativo estatal, la llamada 'Trust Act', que convierte al estado en santuario, pero el gobernador republicano Bruce Rauner aún no la ha firmado.

Raúl Raymundo, el director ejecutivo de la organización Proyecto Resurrección en la ciudad, aplaudió la demanda interpuesta por el alcalde Emanuel y dijo que esto impulsará a otras ciudades santuario a defenderse. "Quiero aplaudir al alcalde Emanuel, es inconcebible que el gobierno federal quiera retener los fondos para la seguridad pública de la ciudad," destacó Raymundo.

"El trabajo de la Policía de Chicago es mantener buenas relaciones con toda la comunidad y encargarse de la seguridad pública, ellos no son agentes de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés)", agregó.