Alarmas en Panamá por presunto regreso de bases militares

Ciudad de Panamá. Agencias. | 18 junio de 2017


El movimiento popular panameño rechaza la presencia militar extranjera en su territorio, porque este es un estado soberano y ello sería traición a la patria, expresó el líder sindical Saúl Méndez.

No es solo el interés del gobierno estadounidense en retomar el Canal de Panamá y reinstalar bases castrenses, sino los vendepatrias que tenemos dentro 'quienes desde 1903 entregaron el país a los gringos', respondió Méndez a una pregunta de Prensa Latina.

Hay muchos indicios de que en el encuentro mañana de los presidentes Juan Carlos Varela y Donald Trump, en Washington, podría tratarse de alguna manera el tema de la presencia militar estadounidense en nuestro país, abundó el secretario general del Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (Suntracs).

Trump, cuando vino a esta capital a inaugurar la torre que lleva su nombre en una exclusiva barriada, dijo que la entrega del Canal fue un mal negocio de Estados Unidos, -explicó- y hay sectores en aquel país que se opusieron a tal acuerdo, 'y esos sectores están hoy en alianza con Trump'.

Méndez criticó que 'la Canciller (Isabel de Saint Malo) acaba de decir que ella no sabe si van a pedir bases aquí; la Canciller nuestra, porque si lo dicen ellos, bueno!'.

Exclamó airado que 'La traición de la burguesía al pueblo y al Estado es histórica', y entonces el problema no es solo la aspiración de los estadounidenses, sino también 'la traición de los de adentro', denunció.

En los últimos días aumentan las sospechas y declaraciones del posible retorno de uniformados estadounidenses, bajo el pretexto de peligros de ataques terroristas a la ruta fluvial, para lo cual en el norteño país difundieron la captura de dos supuestos espías que buscaban vulnerabilidades del enclave.

'Hay un mensaje muy claro desde los sectores que lucharon, porque aquí la oligarquía nunca levantó la bandera de la dignidad, de la soberanía y de la recuperación del territorio; por el contrario, lo entregaron, y cada tratado que se firmó no fue bajo la concepción del pueblo, sino entregando parte de la soberanía', enfatizó.

Hizo alusión a la llamada Enmienda DeConcini a los Tratados Torrijos-Carter, bajo la cual Estados Unidos puede intervenir militarmente de forma unilateral si considera en peligro sus intereses en el Canal, y recordó que 'los intereses estadounidenses no son los de los panameños'.

Antes del retiro total del Canal, los ocupantes intentaron crear el Centro Multilateral Antidrogas en una negociación oculta que se conoció desde México, lo que ocasionó una lucha por evitar que se fraguara, explicó, y reiteró: 'no aceptamos traición a la Patria'.

Posterior a la firma del pacto, que incluyó la propuesta del entonces senador por Arizona, Dennis DeConcini, el presidente James Carter escribió al general Omar Torrijos, que el Senado de su país dejó claro que con ello no pretendía intervenir en 'los asuntos internos de Panamá, su Gobierno, su política pública o su integridad cultural...'

Para justificar la invasión contra Panamá el 20 de diciembre de 1989, el entonces mandatario estadounidense George Bush afirmó:

'Los Estados Unidos están facultados por los tratados del Canal para intervenir en Panamá si consideran que peligra la neutralidad del Canal; en 1989 peligró la neutralidad del Canal, la democracia en Panamá, y la vida de norteamericanos, así que intervenimos en Panamá'.